Pelluhue es una comuna chilena perteneciente a la provincia de Cauquenes, ubicado en la zona costera sur de la Séptima Región del Maule. En términos de localización se encuentra ubicada entre el paralelo 35º 45' y 36º 02' de latitud sur y los 72º 25' y 72º 47' de longitud oeste. En términos de situación, responde al 1,2% del territorio regional del cual esta inserto, y se destaca por su larga tradición como caleta de pescadores y balneario costero (una de las zonas con más turismo de la región), además de concentrar los suelos más fértiles (cercanos a la Cordillera de la Costa) del territorio, dedicados principalmente para la actividad silvícola y en menor medida para la producción de frutos del tipo berries (como la Frutilla).
En cuanto a su dinamismo, el paisaje de la localidad ha sufrido desde su fundación oficial en 1979 grandes cambios. El amplio establecimiento humano dado su posicionamiento político en el mapa, más sus atributos geográficos aun siguen condicionando de sobremanera el espacio mismo. Toda la zona costera, además de las zonas altas de la cordillera de la costa situadas hacia el norte y el este del centro de la ciudad, comenzaron a ser densamente pobladas, construyendo en el lugar por consiguiente, una gran cantidad de casas y residenciales. De hecho el último censo de cuenta de una crecimiento demográfica en el lugar del 17,2% de la población. Hecho que puede verse afectado tras el terremoto, como veremos más adelante.
Por el lado de la homogeneidad, se pueden señalar los siguientes criterios de individualización. Por un lado esta dado gracias a las cualidades económicas propias del sector (actividad silvícola, pesquera), además de las que estimulan su posicionamiento turístico (costas, bosques, suelo fértil de cultivo, y fósil para investigaciones arqueológicas y actividades deportivas como el motocross). Por el otro, se puede ver develada mediante eventos culturales propios del lugar que se han realizado a lo largo de los años, como la trilla a yegua suelta y las carreras ‘a la chilena’ (a caballo). Desde una perspectiva más científica, también podemos involucrar su característico clima mediterráneo con influencias marítimas, con una temperatura media en enero de 18,5 grados y julio de 8 grados.
Finalmente a escala, su disposición en metros se puede ver definida por la razón característica de comarcas y municipios (en 1:20000 y 1:50000), específicamente en este caso de 1 milímetro por 1 kilómetro.
Dicho esto y contemplando el reciente terremoto del 27 de febrero del presente año (2010), es pertinente realizar un análisis respecto al impacto geográfico que este fenómeno sísmico fijó en el espacio descrito.
Por un lado podemos decir que tras el terremoto, Pelluhue no concentra la misma ubicación inicial. Dado que Pelluhue está a solo un par de kilómetros de Cobquecura (localidad más cercana al epicentro del Terremoto), sus coordenadas de localización se vieron enormemente alteradas, específicamente se han encontrado desplazamientos del suelo relativos a los grados de longitud. Por lo mismo es que el Instituto Geográfico Militar de Chile (IGM) evaluó y posteriormente comenzó a rediseñar el mapa chileno tras el desastre con ayuda de expertos nacionales y entidades extranjeras. Cabe destacar que aun así, las características de escala citadas aun permanecen.
Por otro lado el dinamismo geográfico del lugar durante este último periodo ha sido pronunciado. El terremoto y posterior tsunami generó enormes daños materiales, arrasó principalmente con las casas cercanas al mar, lugar donde se concentraba gran parte de la población del lugar y donde si bien se registraron decesos humanos, cobró pocas victimas en comparación a la intensidad del fenómeno. El paisaje es desolador y hasta casi imposible de creer, pues cuesta pensar que en un plazo corto de tiempo haya sufrido transformaciones dignas de ser vistas después de un amplio periodo. Por otro lado la expansión demográfica antes descrita también puede verse alterada. Como ahora también acoge la imagen de potencial epicentro de desastre sísmico, la migración humana se puede ver disminuida de sobremanera.
A pesar de esto, aun es posible observar homogeneidad en la población del lugar. Las costumbres mencionadas al comienzo aun se siguen realizando, y personalmente da gusto ver que se sigan produciendo, pues habla de un comportamiento social gallardo, que tras perder sus pertenencias y en muchos casos a sus cercanos, se resiste a perder las ganas de progresar y sobreponerse de esta tragedia nacional. Aun así se observa en la localidad mucha tristeza. Ya la geografía podrá realizar mayores conjeturas cuando observe como será el nuevo paisaje de este hermoso lugar.


